Diseño web · Web corporativa
Tener una página web ya no es suficiente. Una web debería ayudar a tus clientes a entender qué haces, confiar en tu empresa y saber cuál es el siguiente paso para trabajar contigo.
Tener una web no significa que la web esté trabajando para tu empresa
Durante mucho tiempo muchas empresas han entendido su página web como una obligación: había que estar en internet y poco más.
El resultado solía ser parecido en casi todos los casos: el logotipo, una breve presentación de la empresa, unas páginas de servicios y un formulario de contacto.
Ese planteamiento puede servir para demostrar que la empresa existe, pero desaprovecha buena parte de lo que una página web para empresas puede aportar realmente al negocio.
Porque una persona que entra en tu web normalmente no quiere simplemente conocer la historia de la empresa. Quiere saber si puedes resolver su necesidad.
Y quiere entenderlo rápido.
6 señales de que tu web sigue funcionando como una tarjeta de visita
Habla mucho de la empresa y poco del cliente
La página explica quiénes sois, vuestra experiencia y vuestra historia, pero cuesta identificar qué problema concreto resolvéis.
Los servicios se entienden solo si ya conoces el sector
Utiliza términos internos o técnicos sin explicar claramente qué obtiene el cliente al contratar cada servicio.
Solo hay una llamada a la acción
El visitante tiene que llegar hasta la página de contacto para encontrar una forma clara de dar el siguiente paso.
No responde a las dudas habituales
La web obliga al posible cliente a preguntar cuestiones básicas que podrían resolverse antes de iniciar una conversación comercial.
No transmite el nivel real de la empresa
La empresa ha evolucionado, pero la página sigue mostrando una imagen, unos servicios o una estructura que pertenecen a una etapa anterior.
Recibe visitas, pero apenas genera contactos
Hay personas que entran en la web, pero pocas avanzan hacia una consulta, una llamada, una solicitud de información o una venta.
Entonces, ¿qué debería hacer una buena web corporativa?
Una web corporativa debería tener una función mucho más amplia que simplemente estar publicada.
Debe acompañar a una persona desde el momento en que descubre tu empresa hasta el momento en que decide contactar contigo.
6 funciones que debería cumplir la web de una empresa
Explicar qué haces
El visitante debe entender rápidamente qué servicios ofreces y para qué tipo de necesidades.
Transmitir confianza
El diseño, los contenidos, la experiencia y las pruebas de confianza deben reducir la incertidumbre del posible cliente.
Resolver dudas
Una buena web responde a muchas de las preguntas que aparecen antes de solicitar información.
Captar contactos
Formularios y llamadas a la acción facilitan que un visitante interesado pueda convertirse en una oportunidad comercial.
Ayudar a vender
El equipo comercial recibe contactos que ya conocen mejor los servicios y entienden la propuesta de la empresa.
Preparar el crecimiento
La web puede convertirse en el punto central de acciones SEO, publicidad, contenidos, campañas y automatizaciones.
Una web que informa frente a una web que genera oportunidades
- Habla principalmente de la empresa
- Enumera servicios sin explicar beneficios
- Tiene pocas llamadas a la acción
- Todo conduce a un único formulario
- No responde objeciones
- Apenas evoluciona con el negocio
- Parte de las necesidades del cliente
- Explica servicios y resultados
- Facilita diferentes formas de contacto
- Guía al usuario por la información
- Resuelve dudas antes del contacto
- Evoluciona con la empresa
Tus servicios tienen que entenderse sin que estés delante para explicarlos
Este es uno de los puntos donde más webs corporativas pierden oportunidades.
Dentro de la empresa todo el mundo sabe en qué consiste cada servicio, pero un posible cliente puede estar leyendo esa información por primera vez.
Por eso una página de servicio no debería limitarse a poner el nombre del servicio y una pequeña descripción.
Tiene que ayudar al usuario a responder preguntas como: qué problema resuelve, para quién está pensado, cómo funciona, qué ventajas ofrece y qué debe hacer si quiere saber más.
Cuanto más fácil resulte entender tu propuesta, menos esfuerzo tendrá que hacer el posible cliente para valorar si tu empresa encaja con lo que necesita.
Antes de contactar contigo, el cliente está buscando motivos para confiar
Cuando alguien llega por primera vez a una empresa a través de internet todavía no conoce cómo trabaja el equipo ni cuál será el resultado de contratarlo.
La web tiene que reducir esa incertidumbre.
Proyectos realizados, experiencia, clientes, casos de éxito, metodología de trabajo, fotografías reales, testimonios o explicaciones claras del proceso pueden ayudar a construir esa confianza.
No se trata de llenar la página de mensajes como “somos profesionales” o “ofrecemos la máxima calidad”.
Se trata de aportar elementos que permitan al usuario llegar a esa conclusión por sí mismo.
Si quieres captar contactos, contactar contigo no puede ser difícil
Parece evidente, pero muchas páginas esconden la acción más importante.
Una persona puede estar preparada para pedir información después de leer un servicio, después de consultar un proyecto o después de resolver una duda.
No debería tener que volver al menú, buscar “Contacto”, abrir otra página y descubrir qué tiene que hacer.
Las llamadas a la acción deben aparecer de manera natural durante el recorrido y explicar claramente qué ocurrirá después.
“Solicitar información”, “Pedir presupuesto”, “Hablar con un especialista” o “Revisar mi web” transmiten una acción mucho más concreta que un botón genérico de “Enviar”.
Una buena web también tiene que poder encontrarse
De poco sirve construir una página clara y útil si los potenciales clientes no pueden encontrarla cuando buscan soluciones relacionadas con los servicios de la empresa.
Por eso el contenido, la estructura de las páginas, los títulos, los enlaces internos y la parte técnica deberían plantearse teniendo en cuenta también el posicionamiento en buscadores.
Diseño, contenido, experiencia de usuario y SEO no deberían entenderse como piezas independientes. Todos forman parte de la misma herramienta comercial.
¿Cuándo deberías plantearte revisar la web de tu empresa?
No es necesario rediseñar una web simplemente porque hayan pasado unos años.
El momento de revisarla llega cuando deja de representar correctamente el negocio o deja de cumplir el objetivo para el que debería existir.
Tus servicios han cambiado
La empresa ofrece actualmente soluciones que apenas aparecen o no están correctamente explicadas.
Tu empresa parece más pequeña de lo que es
La web ya no transmite la experiencia, capacidad o nivel actual del negocio.
Los usuarios no encuentran la información
La estructura se ha complicado con el tiempo y navegar por la página resulta confuso.
La web apenas genera consultas
Existe tráfico o actividad comercial, pero la página participa poco en la captación.
Cómo planteamos una web en Dkreativo
En Dkreativo no empezamos una web eligiendo colores o buscando una plantilla.
Primero necesitamos entender la empresa, qué quiere conseguir, qué servicios quiere potenciar y qué necesita encontrar la persona que llega a la página.
Analizamos
Revisamos el negocio, sus objetivos, sus servicios y las necesidades de los usuarios que llegarán a la web.
Organizamos
Definimos qué información necesita la página y cómo debe estructurarse para que resulte fácil de entender.
Diseñamos y desarrollamos
Convertimos esa estructura en una experiencia coherente con la identidad de la empresa y preparada para todos los dispositivos.
Conectamos
Cuando el proyecto lo requiere, la web puede integrarse con formularios, sistemas de reservas, zonas de clientes, ERP, CRM u otras herramientas de la empresa.
Puedes conocer nuestras soluciones de desarrollo y diseño web para webs corporativas, tiendas online, landing pages e integraciones.
Preguntas frecuentes sobre webs corporativas
¿Qué es una web corporativa?
Es la página web que representa a una empresa en internet y presenta su actividad, servicios, propuesta de valor y formas de contacto. Bien planteada, además puede convertirse en una herramienta para captar oportunidades comerciales.
¿Una web corporativa puede ayudar a captar clientes?
Sí. Para ello debe ayudar al visitante a entender qué ofrece la empresa, resolver dudas, generar confianza y facilitar una acción clara como solicitar información, pedir presupuesto o concertar una conversación.
¿Qué debería tener una página web para una empresa?
Dependerá del negocio, pero normalmente necesita una propuesta clara, páginas específicas para los servicios principales, elementos de confianza, llamadas a la acción, una estructura sencilla, contenidos útiles y formas de contacto accesibles.
¿Cuándo merece la pena rediseñar una web?
Cuando ya no representa correctamente a la empresa, cuesta navegar por ella, no explica bien los servicios, tiene problemas técnicos o no está contribuyendo a los objetivos comerciales del negocio.
¿Es suficiente con que una web tenga un buen diseño?
No. La parte visual es importante, pero también lo son la estructura, los contenidos, la facilidad de uso, el posicionamiento y la capacidad de guiar al usuario hacia una acción.
Tu web ya está online. La pregunta es si está haciendo su trabajo.
Revisamos cómo presenta tu empresa, cómo explica tus servicios y qué recorrido está siguiendo el usuario para detectar oportunidades de mejora.
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